La Universidad Nacional de Luján cuenta con una larga trayectoria en experiencias educativas en contextos de encierro punitivo. En 1987, bajo la gestión del Rector Lic. José Luis Moreno se firmó un Convenio Marco en el Jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), Sr. Rubén Benito Giorno, para el dictado de carreras de grado en la Unidad Penitenciaria N° 5 de Mercedes. La organización inicial estuvo a cargo de una comisión docente conformada por Susana Vior, Teresita Bilbao, Antonio Lapolla y Adonis Giorgi, entre otros.
En ese marco, el SPB impulsó la instalación de un “Destacamento Universitario” de la Unidad Penitenciaria N° 5 de Mercedes, próximo a la UNLu, con el objetivo de alojar a personas privadas de la libertad encuadradas en el Régimen Común de Adaptación Progresiva según lo establecido en el art. N° 18 de la Ley N° 5619/1950 con el propósito de incorporarlos en calidad de personal de apoyo de la UNLu. La propuesta contemplaba la incorporación al proyecto de un grupo de trabajo destinado al análisis de posibles reformas al Sistema Penitenciario, partiendo de la experiencia de inserción laboral de las personas privadas de la libertad en dicho Destacamento.
En 1991 se constituyó el Centro de Estudiantes conformado por los 22 estudiantes privados de la libertad en Mercedes y más adelante se crea una “Cooperadora Interna de Apoyo Estudiantil”, cuyo objetivo fue la construcción de un aula universitaria para el estudio y desarrollo de actividades académicas. Las acciones docentes en esa Unidad Penitenciaria se mantuvieron hasta el año 2006, aunque los convenios inicialmente establecidos fueron perdiendo vigencia progresivamente.
Por nuestra parte, desde la División Educación de Adultos el acceso a derechos, especialmente el derecho a la educación para las personas privadas de la libertad constituye en una preocupación que se viene materializado desde el año 2015. A partir de ese año, se establecieron nuevos acuerdos de trabajo con el SPB en el marco de actividades de extensión universitaria y asumimos el compromiso de la formación de las personas privadas de la libertad desde el enfoque de la Educación Popular y la perspectiva de los Derechos Humanos. Actualmente se realizan articulaciones en las Unidades Penitenciarias N° 1 de Olmos, N° 28 de Magdalena, N° 21, 41 y 57 de Campana, N° 59 de Merlo y en el Centro Socioeducativo de Restricción de la Libertad Ambulatoria “Malvinas Argentinas”. Estas iniciativas responden a demandas por actividades culturales, de formación académica y acompañamiento de trayectorias educativas, tendientes a revertir situaciones de vulneración de derechos.
La inclusión de contenidos relacionados con esta temática en los programas de los Seminarios de Alfabetización y Educación Básica de Adultos, así como en los de Educación de Adultos, promueve la formación de estudiantes de la UNLu comprometidos con la realidad social y en constante diálogo con los intereses y necesidades de las personas privadas de la libertad. La participación en prácticas educativas situadas fomenta la investigación en un campo poco explorado y facilita la realización de prácticas profesionalizantes para estudiantes de diversas carreras de la UNLu (Ciencias de la Educación, Trabajo Social, Profesorado en Educación Física), contribuyendo también a la elaboración de trabajos monográficos específicos en la Educación Popular de Adultos.